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Colocaciones: Barajar hipótesis

Google nos muestra 333.000 resultados para la expresión “barajar la posibilidad”; su hermana, “barajar la hipótesis”, cuenta con 109.000 menciones. Ya he escrito sobre las colocaciones, esas vinculaciones persistentes entre palabras.

Barajar la posibilidad

¿Cómo se baraja un único naipe?

barajar. En las reflexiones o hipótesis que preceden a una resolución, barajar es considerar las distintas posibilidades. Una sola no se puede barajar, como tampoco se puede barajar (mezclar) un solo naipe de la baraja. En casos como *barajar la hipótesis, este verbo puede sustituirse por meditar, considerar, estudiar, plantearse, etcétera.

Fuente: Libro de estilo de La Voz de Galicia (se puede descargar en pdf).

 

En su artículo “Teoría y práctica de la traducción” (disponible en el No. 100 de Punto y coma, boletín de los traductores españoles de las instituciones de la Unión Europea), García Yebra cita, entre otros, un ejemplo similar:

“En círculos académicos se baraja el nombre del ex presidente del Congreso para desempeñar tal cometido”. (¿Cómo se puede barajar un nombre solo?).

Y concluye:

A los traductores no les están permitidas esas pequeñas, pero frecuentes, erosiones a la gramática, al uso establecido, a la norma vigente, en las que, según Ortega, consiste el escribir bien. Para ser buen traductor es necesario usar las palabras con el significado que tienen, en la forma que les corresponde, con el género, número y concordancia establecidos por la norma, y sin incurrir en contrasentidos.

El traductor está obligado a cuidar y enriquecer su lengua, que no es una simple herramienta que cada uno puede manejar a su antojo.

 

No hay otra alternativa. Otro error ; )

 

 

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Colocaciones

Colocaciones

Por Marina Menéndez

Las colocaciones son combinaciones frecuentes de palabras que encontramos prefabricadas en la lengua. Aunque algunos sostienen que el concepto de colocación ya era conocido por los antiguos griegos, se considera que es el británico  J.R.Firth  introduce el término colocación en su artículo “Modes of meaning” (1951). Firth lo define como “la compañía que tienen las palabras” (en inglés, the company words keep). Las palabras tienen sus preferencias y suelen elegir como compañeras a otras palabras  formando así combinaciones frecuentes. Por ejemplo, decimos “un apuesto caballero” pero no “una apuesta dama”; “conservamos el buen humor” pero no lo “guardamos”; tenemos “luna menguante” pero no “decreciente”; podemos “dar un consejo” pero no “otorgarlo”.


Como vemos en los ejemplos, las colocaciones se forman a partir de combinar:

sustantivo +adjetivo: pérdida irreparable, crimen impune, café cortado, luna llena, testigo ocular, codicia insaciable, fumador empedernido, comienzo auspicioso, mentira flagrante, guiño cómplice, etc.

verbo + sustantivo: rescindir un contrato, otorgar un crédito, entablar una relación, rendir homenaje, pretsar atención, talar un árbol, zanjar diferencias, solucionar problemas, restañar las heridas, chasquear los dedos, asumir responsabilidades, correr un riesgo, retirar el saludo, etc.

verbo + adverbio: confiar plenamente, creer ciegamente, amar incondicionalmente, mentir descaradamente, mirar de soslayo, negar rotundamente, analizar exhaustivamente, etc.

verbo + preposición + sustantivo: poner en duda, poner de manifiesto, poner en marcha, llevar a cabo, tener en cuenta, caer en desuso, etc.

sustantivo + “de” + sustantivo: porción de tarta, puntos de venta, tipo de cambio, seguro de vida, escalada de precios, recorte de salarios, etc.

adverbio + adjetivo: diametralmente opuesto, profundamente conmovido, felizmente casados, rigurosamente prohibido, etc.

También existen otras combinaciones, como las de locuciones nominales, verbales, adverbiales o adjetivales con verbos, sustantivos o adjetivos.

No debemos confundir las colocaciones, en las que el sentido de la combinación se desprende fácilmente del significado de los términos que la conforman, con las frases o locuciones idiomáticas. En estas, el sentido de la frase suele ser oscuro y es independiente de los significados de las palabras que la componen; por ejemplo: tomar el pelo.

Las colocaciones son propias de cada lengua y muchas veces se convierten en falsas amigas en la traducción. pero este tema amerita un capítulo aparte.

Sitios recomendados:

DiCE. Diccionario de Colocaciones del español.

Spanish Collocations, en Liguatools.

Bibliografía

Bosque Muñoz, I.  (dir.) (2004) Redes. Diccionario combinatorio del español contemporáneo. Madrid, SM.

Bosque Muñoz, I. (dir.) (2006) Diccionario combinatorio PRÁCTICO  del español contemporáneo. Madrid, SM.

Corpas Pastor, G. (1996) Manual de fraseologí española. Madrid. Gredos.

Corpas Pastor, G. (2001) Apuntes para el estudio de la colocación. Lingüística española actual. Madrid. Arco Libros.

Corpas Pastor, G. (ed.) Las lenguas de Europa: Estudios de fraseología, fraseografía y traducción. Granada. Comares.

DiCE. Diccionario de colocaciones del Español.

García Yebra, V. (1982) Teoría y práctica de la traducción. Madrid. Gredos.

González Grueso, F. (2006) “Las colocaciones en la enseñanza del español de los negocios”. Revista de didáctica Marcolele, N° 2

Firth, J. R. (1957) Papers in Linguistics 1934-1951. London. Oxford University Press.

Koike, K. (2001) Colocaciones léxicas en el español actual: estudio formal y léxico-semántico. Alcalá de Henares. Universidad de Alcalá de Henares.

Mellado, C. et al. (eds.) (2010) La fraseografía del S. XXI. Nuevas propuestas para el español y el alemán. Berlin. Frank & Timmel.

Moliner, M. (1999) Diccionario de uso del español. Madrid, Gredos.

Moreno Pereiro, S. y Buyse, K (2003) “Colocaciones léxicas: pistas y trampas“. Revista Mosaico, N°10,  Consejeria de Educación en Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo.

Seco, M. (dir.) (1999) Diccionario del español actual. Madrid. Aguilar.

Zuluaga, A. (2002) “Los “enlaces frecuentes” de María Moliner. Observaciones sobre las llamadas colocaciones“. PhiN, 22, pp.56-74

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