Reflexiones, notas y recursos sobre el idioma español. Análisis del discurso. Corrección. Edición. Etimología. Lectura y escritura. Lingüística. Lunfardo. Neologismos. Publicación digital. Spanglish. Traducción. Variedades de español.

Entradas etiquetadas como ‘argentinismos’

Frases y gestos de los argentinos

Aprender una lengua es aprender a utilizar una lengua en diferentes contextos y situaciones. Desde un enfoque comunicativo, resulta imprescindible desarrollar la competencia sociocultural en la lengua extranjera. La adecuación de ciertas palabras y frases en determinados contextos así como también la interpretación de los gestos son dos factores que deberían tenerse en cuenta.

En dos entradas anteriores he escrito sobre las palabras porteñas, la mayoría provenientes del lunfardo, y sobre palabras típicas y modismos de los argentinos. Hoy les traigo algunos sitios de interés para las clases de español como lengua extranjera en Argentina.

Palabras, dichos y expresiones de los argentinos

¿Dónde buscar material auténtico del lenguaje oral informal? Las comunidades sociales ofrecen algunas opciones:

Si buscamos ejemplos (auténticos) del uso de una palabra o expresión, el sitio Topsy nos mostrará ejemplos tomando como ‘base de datos’ los enlaces que publican los usuarios redes sociales. Busqué «chamullo» y apareció, entre una larga lista, este enlace.

En la versión argentina de Livra (se puede acceder a la página de distintos países), los miembros proponen encuestas (picks) y los demás, claro, responden. El sitio permite la búsqueda de palabras dentro de las encuestas y los resultados están acompañados de ‘picks’ relacionados.

Aquí, por ejemplo, están los dichos más usados por los argentinos, entre ellos, lo barato sale caro, Dios le da pan al que no tiene dientes, salir de Guatemala y caer en Guatepeor, etc..

Aquí las expresiones de Argentina elegidas por los usuarios, entre otras: tener cola de paja, hinchar las pelotas, comer vidrio, etc.

Aquí frases populares que incluyen partes del cuerpo: meter la pata, estar para el or***, tomar el pelo, me costó un huevo y la mitad del otro, quedar mano a mano, etc.

Por otra parte, el Wikcionario es una fuente de información sobre palabras que muchas veces no aparecen en ningún diccionario.

Protocolo de los argentinos

Los gestos y la proxemia son un aspecto importante de la comunicación cara a cara, tienen un significado muchas veces específico de determinada cultura o país y suelen dejar perplejos –cuando no incómodos– a quienes no dominan el idioma en cuestión. Al enseñar una lengua en uso deberíamos incorporar estos elementos culturales en la clase para que el alumno comprenda cuándo, por qué y para qué se utilizan. Además, suele existir una diferencia muy marcada entre lenguas/culturas con respecto a los patrones de gesticulación y proxemia aceptables. Por ejemplo, la proximidad y el contacto físico de los hispanohablantes puede llegar a provocar en los extranjeros cierto escozor al sentir invadido su espacio personal o si sienten que su imagen (face) se ve amenazada. Para este tema, les recomiendo leer los textos de Erving Goffman (para un pantallazo de su teoría, pueden leer esto y esto).

En esta página sobre etiqueta y protocolo, podemos leer y escuchar cómo ven ‘los de afuera’ las costumbres, gestos y comportamientos de los argentinos. Algunos fragmentos:

Los argentinos son personas muy educadas y es costumbre saludar siempre que entre o salga de un sitio, sobre todo en recintos cerrados.

Si, cuando habla con un argentino, se mete de forma moderada con usted, con su forma de vestir o algún tema parecido, no se ofenda. Es su particular sentido del humor. Para ellos estas pequeñas bromas son muy habituales. No se enfade por ello.

Los argentinos son muy cercanos, y por eso un abrazo, una palmada en la espalda e incluso un beso en la mejilla es considerado para ellos una muestra de afecto. No muestre disgusto ante un gesto cordial como este, aunque no comparta esta forma de expresión.

Una curiosa costumbre de los argentinos es decir piropos (piropear). Son famosos por sus llamativos y curiosos piropos. Si usted es una mujer, no debe sorprenderle que algún hombre que pasa por la calle le diga alguna cosa. No debe tomárselo mal, aunque esta actitud no sea del todo de su agrado.

Gestos

En su blog, Jennifer Albright, una tejana en Buenos Aires, nos cuenta (fotos incluidas) sus impresiones sobre el particular modo de gesticular que tenemos los argentinos. ¡Muy interesante!

Imagen tomada de Rude Hand Gestures of the World, de Romana LeFevre. Fotografía deDaniel Castro

Imagen tomada de Rude Hand Gestures of the World, de Romana LeFevre. Fotografía de Daniel Castro

Algunos gestos que son difíciles de decodificar para los extranjeros:

  • El «qué sé yo» o «ni idea» … acompaña ese típico gesto nuestro de deslizar el dorso de la mano por el mentón y hacia adelante para expresar que uno no sabe nada sobre lo que nos han preguntado. En otras culturas, como la italiana, puede interpretarse como obsceno (en este enlace pueden leer, en inglés, la controversia que se desató por la fotografía de un juez haciendo este gesto). En Francia, este gesto tiene un sentido sexual y se lo conoce como “la barba”.
  • Rascar el aire con el brazo extendido hacia adelante para llamar a alguien.
  • Habría que agregar el “Má, sí, andá” doblando el codo derecho hacia atrás. Este gesto grosero y se utiliza para terminar una discusión en la que no se ha llegado a un acuerdo.

Má sí, andá

La imagen pertenece al libro Sin palabras. Gestiario argentino (2008), de Guido Indij, que también tiene una edición bilingüe.

Recomiendo la lectura de “Aproximación al mundo de los gestos desde una perspectiva cultural” de Elena Jiménez García, que se puede descargar en este enlace.

Anuncios

Modismos argentinos

Modismos argentinos, por Marina Menéndez

En la página de la Academia Argentina de Letras existe una sección – Registro del habla de los argentinos dedicada a los términos y expresiones propios de Argentina o aquellos que en este país tienen un sentido diferente.

Hacer el aguante, estar al horno, histeriquear y fernet son algunos ejemplos.


Hacer el aguante
: apoyar, acompañar, alentar a alguien, también esperar. Ej Quedate tranqui, yo te hago el aguante.

Estar al horno/en el horno: estar en una situación complicada como consecuencia de algo que hemos hecho (alguna macana). Ej Juan está al horno, la mujer lo encontró con otra

Histeriquear
: que sí, que no, que no sé… ¿No quedó claro? Lean este post de un extranjero en Argentina. (Vale recordar que la palabra histeria deriva de histero=útero, ergo: condición femenina en la que se producen alteraciones del ánimo debido a alteraciones hormonales bla bla bla…)

Fernet (con coca): “Bebida alcohólica amarga de propiedades digestivas, que se obtiene de la maceración de hierbas y raíces aromáticas”, ésta es la definición que una empresa cordobesa que fabrica la bebida intenta incorporar en el diccionario. ¡Ojo! El fernet tiene más de 40% de graduación alcohólica y se toma en proporción 1/4 aproximadamente con esa bebida gaseosa color oscuro, adictiva y muuuuy conocida. Mas información aquí.

Una palabra que no aparece en la lista es puto, que en Argentina es un término aplicado al hombre homosexual. En otros países de Latinoamérica, la misma palabra tiene un significado muy distinto. Una amiga de Venezuela le decía una vez a un compañero de estudios de Argentina: “Tú sí que eres puto”; el muchacho en cuestión negaba rotundamente tal afirmación sin saber que le querían decir que era un mujeriego.

En la página de la Universidad de León podemos encontrar enlaces a varios glosarios, diccionarios, etc. sobre terminología ripoplatense. Entre ellos, el DICCIONARIO DE EXPRESIONES ARGENTINAS para mexicanos me resultó muy interesante. Algunas palabras que en Argentina tienen una connotación sexual (cachucha, cajeta, puto..), en México hacen referencia a objetos cotidianos.

José Luis Moure -Profesor en Letras y Doctor en Filosofía y Letras de la UBA donde ejerce como docente, nos cuenta en la nota ORIGENES DE LOS ARGENTINISMOS. Glosario básico del criollo bien hablado que

Si le pedimos a alguien que nos mencione algunos argentinismos, es muy probable que nos responda con una lista de lunfardismos. Difícilmente sepa que almacén, birome, bolillero, egreso, hondera, hornalla o petiso también lo son, o que el adverbio difícilmente no figura en el Diccionario de la Real Academia con el significado con que acabamos de usarlo.

Muchas palabras del Cono Sur derivan de lenguas aborígenes:

los quichuismos yapa, ñaupa, tambo, quincho, ojota, vincha, choclo, charque, locro, achuras, mate, pucho, china, guacho, chucho, guarango, pampa, opa, payada; los araucanismos malón, boldo, curanto, huinca, laucha, colihue, o los guaranismos maraca, jaguar, ñandú, piraña, yacaré, carancho, chimango, ombú, tapera.

Y están aquellas que llevan la impronta argenta, a los que Moura denomina ‘criptoargentinismos’:

soda, bibliorato, lapicera, cinta aisladora, lavandina, calefón, edilicio, revisación (médica), concesionaria, ahorrista, paragolpes, elastizado, tomacorriente, largavist

Hace poco me visitó un amigo de Colombia quien me miró extrañado cuando le dije: “Los repasadores están en lavandina“. Fue ahí que descubrí que la misma lengua nos une y nos separa, aún en Latinoamérica.

Si de argentinismos se trata, no podemos obviar la mención de la expresión diego para referirse tanto a la coima (el 10%) como a un billete de 10 pesos. ¿Es necesario explicar la conexión entre el Diego y el 10?

Otra palabra lamentablemente muy popular es ñoqui, utilizada para denominar a aquellos ‘empleados’ estatales que cobran sueldo sin ir a trabajar y cuyo origen está en la costumbre de poner dinero debajo el plato de ñoquis (gnochi) cada día 29 del mes.

En una nota escribí sobre el “lunfardo villero”, que -como el lunfardo del “rock chabón” (el último álbum de Sumo se llamó “After chabón”, una mezcla de inglés y lunfardo que parece reflejar la mezcla de sangre italiana y escocesa de Luca Prodan) en décadas pasadas- constituye una marca identitaria rioplatense. Lunfardo y rock… da para otra nota.

Chabón:Tío, tipo, chaval; según el Diccionario argentino-español de Miyara. Otra definición:

Chabón (Muchacho)’ o ‘joven’. Variantes: chavón, chambón; como la palabra chavo usada en México, Honduras, Nicaragua y otras zonas de la Cuenca del Caribe, la palabra lunfarda chabón deriva del caló chavó (muchachuelo) y por esto tiene el mismo origen que la de la germanía española actualmente muy común: «chaval». En lunfardo chabón, y sus variantes, es un modo displicente o familiar de referirse a alguien (chabón equivale a ‘tipo’ o al español ‘tío’) llegando a tener el significado de alguien estúpido como en la letra del tango que dice: «todo lo has conseguido pagando como un…chavón».

En Córdoba (Argentina) chambón, siendo en este caso atribuida la voz mapuche para designar al charabón o pichón de ñandú. Significa generalmente ‘sujeto inepto o de poco fiar’. En Uruguay y en Buenos Aires también se encuentra esta acepción, siendo muy común en letras de tango y en el habla cotidiana de personas mayores.

tomada de esta página, en la que van a encontrar también las definiciones de atorrante, bancar, chanta, curro, gil, guita, mango y mina.

El español rioplatense incluye, además, muchas expresiones provenientes del lunfardo, que -al igual que el verlan del francés- se caracteriza por invertir el orden de las sílabas. Así, “troesma” (maes-tro) es un apelativo de confianza de uso generalizado, especialmente entre los hombres, que se utiliza para llamar la atención de una persona. “Troesma” ha perdido su conexión con ‘docente’ o persona a la que uno admira por sus conocimiento y solo se utiliza como vocativo.

 

El español rioplatense

El español rioplatense es la variedad lingüística que caracteriza el habla de los argentinos y de los uruguayos en ambas orillas del Río de La Plata. El rasgo más distintivo es el voseo, el uso del pronombre vos en lugar de tú, y -especialmente en Argentina- la correspondiente conjugación verbal: vos tenés, vos sabés, vos decís…

El español rioplatense también está asociado con las lenguas de los inmigrantes que llegaron a esta zona, mayoritariamente italiano y francés, y con el lunfardo, jerga que incorpora vocablos y modismos de las lenguas inmigratorias y que cristaliza en las letras de tango.

Esta vez vuelvo al tema del español rioplatense y del lunfardo, que ya he abordado en otros posts, para recomendarles un nuevo libro El español rioplatense: lengua, literaturas, expresiones culturales, a cargo de los editores Ángela Di Tullio y Rolf Kailuweit y publicado por Iberoamericana y Vervuert. A continuación, el índice:

Di Tullio, Ángela/Kailuweit, Rolf
INTRODUCCIÓN
El español rioplatense
El español rioplatense y su perfil lingüístico
El español rioplatense y el contacto con las lenguas inmigratorias
Representaciones del español rioplatense
El tango y la identidad rioplatense
Bibliografía

I. EL ESPAÑOL RIOPLATENSE Y SU PERFIL LINGÜÍSTICO

Bertolotti, Virginia
LA PECULIARIDAD DEL SISTEMA ALOCUTIVO SINGULAR EN URUGUAY
0. Introducción
1. La construcción lingüística del Uruguay
2. Percepción y evaluación de rasgos lingüísticos
3. El sistema alocutivo pronominal singular en los siglos XVI, XVII y XVIII
4. El sistema alocutivo pronominal y verbal uruguayo en la actualidad
4.1. U-U (usted tiene)
4.2. T-V (tú tenés)
4.3. V-V (vos tenés)
4.4. T-T (tú tienes)
5. El sistema alocutivo uruguayo en el contexto rioplatense
6. Síntesis: el tratamiento como rasgo de identidad
Bibliografía

Pesˇková, Andrea
LA OMISIÓN Y LA EXPRESIÓN DEL PRONOMBRE SUJETO VOS EN EL ESPAÑOL PORTEÑO
0. Introducción
1. Factores relevantes para la presencia/omisión del pronombre sujeto
2. Corpus
2.1. Datos, metodología
2.2. Resultados
2.2.1. Frecuencia del pronombre sujeto
2.2.2. El modo y el tiempo verbal
2.2.3. Tipo de oración (según el valor comunicativo)
2.2.4. La semántica verbal
3. Experimento de producción y de juicio gramatical
3.1. Métodos
3.2. Resultados
4. Asuntos pendientes (aspectos discursivos del sujeto pronominal)
5. Conclusiones
Bibliografía

Pesˇková, Andrea/Gabriel, Christoph/Feldhausen, Ingo
FRASEO PROSÓDICO EN EL ESPAÑOL PORTEÑO. EVIDENCIA DE DATOS LEÍDOS Y SEMIESPONTÁNEOS
0. Introducción
1. “Buenos Aires habla con entonación italiana”
2. Fraseo prosódico en el español y en el italiano
3. Métodos y datos
4. Resultados
5. Interacción del fraseo prosódico con la estructura informativa
5.1. Métodos y datos
5.2. Resultados
5.3. Discusión
6. Conclusiones
Bibliografía

Rinke, Esther
EL DOBLADO DE CLÍTICOS EN EL ESPAÑOL ESTÁNDAR Y EL ARGENTINO: VARIACIÓN LINGÜÍSTICA Y ANÁLISIS SINTÁCTICO
0. Introducción
1. Caracterización del fenómeno en el español estándar
1.1. Hacia una diferenciación entre el doblado de clíticos y la dislocación
1.2. La distribución del doblado de clíticos
2. Condiciones para el doblado en el rioplatense
3. Los pronombre clíticos como marcadores de concordancia
4. La variación lingüística
5. Sumario
Bibliografía

II. EL ESPAÑOL RIOPLATENSE Y EL CONTACTO CON LAS LENGUAS INMIGRATORIAS

Gugenberger, Eva
¿EXISTE UN “COCOLICHE GALLEGO”? LA INMIGRACIÓN GALLEGA Y SUS IMPLICACIONES LINGÜÍSTICAS
1. Introducción
2. El aporte socio-cultural
3. La situación del la lengua gallega en Buenos Aires
4. ¿Existe un “cocoliche gallego”?
Bibliografía

Cancellier, Antonella
EL ESPAÑOL RIOPLATENSE EN LOS ESTUDIOS DIALECTOLÓGICOS DE GIOVANNI MEO ZILIO

Sardi, Valeria
LA TRADUCCIÓN CULTURAL COMO DISPOSITIVO DE NACIONALIZACIÓN: UNA CRUZADA CONTRA LA LENGUA Y LA CULTURA ITALIANA EN EL RÍO DE LA PLATA

III. REPRESENTACIONES DEL ESPAÑOL RIOPLATENSE

Ciapuscio, Guiomar E./Miotto, Carla F.
LAS IDEAS LINGÜÍSTICAS DE J. B. ALBERDI EN UNA SELECCIÓN DE ESCRITOS DE JUVENTUD Y MADUREZ
0. Introducción
1. Aspectos teórico-metodológicos
2. La Generación del 37
3. El proyecto lingüístico de los Románticos del Salón Literario
4. Continuidades y discontinuidades en las ideas lingüísticas de los textos de madurez
5. El problema denominativo: ¿lengua, idioma, dialecto, estilo?
6. Conclusiones
Bibliografía

Di Tullio, Ángela
BORGES Y ARLT. DOS DEFINICIONES DEL IDIOMA DE LOS ARGENTINOS
0. Introducción
1. Un incómodo antecedente: idioma nacional de los argentinos
2. El hispanismo del Centenario
3. Borges y su solución del dilema
4. La versión borgiana de El idioma de los argentinos
5. Roberto Arlt y su versión de El idioma de los argentinos
6. Conclusiones
Bibliografía

Kailuweit, Rolf
DEÍCTICOS EN LA CREACIÓN DE UN ESPACIO LINGÜÍSTICO-CULTURAL RIOPLATENSE
0. Introducción
1. La creación de un espacio lingüístico-cultural
2. El corpus
3. La deixis como constituyente de un espacio lingüístico-cultural
4. Deixis personal
4.1. Nosotros
4.2. Tú ~ vos / vosotros ~ ustedes
4.3. Deixis espacial
5. Conclusión
Bibliografía

Engels, Kathrin/Kailuweit, Rolf
LOS ITALO-LUNFARDISMOS EN EL SAINETE CRIOLLO. CONSIDERACIONES LÉXICOSEMÁNTICAS
0. Introducción
1. La cadena etnolectal
2. Adopción y creación de los italo-lunfardismos: aspectos formales
3. Los italo-lunfardismos en el sainete criollo
4. Semántica
5. La herencia italo-lunfardesca
Bibliografía

Allegroni, Andrés
LA LENGUA DE LA MEMORIA: LA POÉTICA DE ROBERTO RASCHELLA

IV. EL TANGO Y LA IDENTIDAD RIOPLATENSE

Balint-Zanchetta, Jaqueline
LOS GALICISMOS EN LAS LETRAS DE TANGO: REPRESENTACIÓN, ESTEREOTIPO Y
SIMBOLISMO DE ALGUNAS VOCES DE ORIGEN FRANCÉS
0. Introducción
1. Del contexto a la representación lingüística
2. Integración de los galicismos en las letras de tango
3. Adaptación léxico-semántica de algunos galicismos
4. Francesitas y “franchutas”
5. Temas y motivos
6. Aspectos connotativos
7. La connotación enunciativa
8. Tópicos y clichés vinculados a la identidad nacional y a la lengua francesas
9. Motivos y atributos femeninos
10. Dimensión simbólica del champán
11. Conclusión
Bibliografía

Apprill, Christophe
L’ENTRE-DEUX “ ARGENTIN” DU TANGO
0. Introduction
1. Ce tango que l’ont dit “argentin”
2. Le tango noir?
3. L’argentin du tango
4. Une danse populaire?
5. Une manière argentine de danser le tango?
Bibliographie

Pfänder, Stefan/Nazareno Saxe, Facundo
LA VOZ DE LA DIVERSIDAD. ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA VOZ DE LA MUJER EN EL TANGO ARGENTINO COMO ESPACIO QUE NACE EN LO ALTERNO
1. ¿Qué ocurre con la voz de las mujeres en el tango?
2. ¿La voz o las voces?
3. Las primeras voces femeninas en el tango
4. Un nuevo modelo: Tita Merello
5. La diversidad en estado puro: Tita Merello y Se dice de mí
6. Las otras voces de mujeres tangueras
7. La respuesta al rol masculino: Adriana Varela
8. La voz del tango –espacio que nace en lo alterno– trasciende el género del cantante
9. El tango: espacio de trascendencia social
Bibliografía

Recomiendo leer la reseña de Melanie WÜrth, publicada en Infoling.

Palabras porteñas

Hoy sos toda una bacana, la vida te ríe y canta,/ los morlacos del otario los jugás a la marchanta/ como juega el gato maula con el mísero ratón./ Hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones,/ te engrupieron los otarios, las amigas y el gavión…

Mano a mano. Celedonio Flores, 1923

El idioma de Buenos Aires    

    El “fondo idiomático” procede de cuatro maneras principales para elaborar su vocabulario: A) inventa directamente palabras: atorrante, de los vagos que dormían en los caños que la casa A. Torrent había depositado en los terrenos baldíos adyacentes al puerto; B) inventa acepciones por semejanza: crudo (inexperto), de carne aún no cocinada; C) inventa acepciones por derivación: amurar (abandonar), de “amurado”, individuo aislado de la sociedad por los muros de la cárcel; D) inventa grafías: garaba, inversión modificada de “baraja” (se dice de la mujer que circula por las calles en busca de dinero, como naipe ganador). Esta última forma comprende los anagramas comunes llamados “vesre“: feca con chele (café con leche), jotraba chorede (trabajo derecho), gotán (tango), y también a las deformaciones por contracción (malevo, de malévolo) o por adición (endeveras, por deveras).
El mecanismo del lenguaje popular es esencialmente metafórico. (…) como ilustración los siguientes sustantivos metáfora utilizados entre nosotros para nombrar la cabeza: fosforera, por el contenido; pensadora, por la función; mate, por la forma; azotea, por la situación. Sin que falte el vocablo peyorativo: piojera. Esta simpática enumeración se puede completar con palmado (enfermo), que viene de “palma”, ofrenda mortuoria; botón (agente de policía), porque “prende” al delincuente, (…), canchero (hábil), que tiene dominio del terreno, de la cancha, donde actúa; vento (dinero), del italiano “vento” (viento), porque se escurre con facilidad. (…)
Otras veces la referencia no es local; se trata de palabras extranjeras que han adquirido su correspondiente derecho a la ciudadanía; así, pertenecen al francés, o a su argot, los siguientes vocablos: cana (canne), policía; escracho (escrache), cara; macró (maquereau), tratante de blancas; ragú (ragoût), hambre; enfriar (refroidi), asesinar; bulín (boulin), habitación. Al italiano: bacán (bacán), hombre rico; batifondo (battifondo), escándalo; berretín (beretin), sentimiento arraigado; biaba (biava), paliza; estrilar (strillare), rabiar; yeta (jettatura), mala suerte; fungi (funghi), sombrero; linyera (linghera), vago. Al portugués: fulo (fulo), enojado; matungo (matungo), caballo viejo; tamango (tamanco), zapato; cafúa (cafúa), cárcel; vichar (vigiar), espiar. Al inglés: chinchibirra (ginger beer), limonada gaseosa; gol (goal), tanto; estándar (standard), común; sangüich (sandwich), emparedado; orsai (off side), fuera de lugar. De idiomas aborígenes, al quichua: pucho (puchu), lo que sobra; yapa (yapani), añadidura; chuchi (chucchina), voz cariñosa de contenido erótico; ñaupas (ñaupaco), antiguamente; minga (minka), trabajo que no se retribuye con dinero; y al guaraní: caracú (caracú), médula. (…)

José Edmundo Clemente en El lenguaje de Buenos Aires, Emecé Editores, Buenos Aires, 1968.

Visto en niusleter

Soroche

Si han andado por Perú, Bolivia y el noroeste de Argentina (el NOA), es probable que conozcan la palabra soroche. Apunamiento, mal de alturas…

Camino a Iruya, Salta. A 2.780 m.s.n.m

Soroche – con sus variantes sorochi y soroche- deriva del quechua y refiere al malestar provocado por la falta de oxígeno en zonas de altura. La lengua inglesa ha incluido esta palabra en su léxico.  Y no se extrañen si les ofrecen sorochi pills… es la marca de unas pastillas para combatir los efectos del soroche (tengan cuidado con las contraindicaciones). Los lugareños sugieren  tomar té de coca o masticar hojas de esta planta ( lo que se llama coqueo) ya que contiene blobulina, un estimulante de la circulación.

Para más información sobre el origen y evolución de la palabra soroche:

Diccionario Kkechwa-español de Jorge Lira. Universidad Nacional de Tucumán

Peruanismos. Origen, historia, cultura y lengua de  Libia Jutsjö

Navidad, Pascuas, Papá Noel, Santa Claus y el Viejito Pascualito.

Noche Buena, Noche Vieja. Feliz Navidad, Felices Pascuas. Papá Noel y el Viejo Pascualito.

La misma lengua, distintas expresiones. En Argentina, el 24 de diciembre a la noche nos reunimos, generalmente con familiares, a festejar la Nochebuena. Turrones de maní y  mantecol (un producto bien argentino inventado por inmigrantes griegos), almendras, garrapiñadas, pan dulce…. (cientos de calorías que las temperaturas estivales en estas latitudes no necesitan) y cuando el reloj marca las doce brindamos y nos abrazamos deseándonos Feliz Navidad, mientras retumban los cohetes y los fuegos artificiales. Esa noche Papá Noel dejará junto al arbolito los regalos que los niños le han pedido a través de cartitas. Al mismo tiempo, aquí al lado, en Chile ( probablemente en otros países latinoamericanos), también reina el clima festivo pero con Pan de Pascuas, deseos de Felices Pascuas y la visita misteriosa del Viejo Pascualito o Pascuero.

¿Por qué Navidad? Por la natividad (nacimiento) de Cristo. En lengua aragonesa, se desea Feliz/ Buen Nadal en esta fecha. En Portugal es Pai Natal y en Brasil Papai Noel.  La palabra Nadal viene del latín natal (por nacimiento, de ahí también natalidad) y  la traducción al francés  es noël.  Los franceses optaron por Père Noël y los españoles la adoptaron traduciendo sólo la primera palabra. Este viejito bonachón de barba albina que viste con abrigadas ropas rojas  es oriundo de la ciudad de Mira,  en la actual Tuquía,  que por entonces integraba el Imperio Romano de Oriente.  Existió, fue un obispo del siglo IV, canonizado como San Nicolás y conocido también como San Nicolás de Bari porque es en esta ciudad de Italia donde se conservan sus reliquias. ¿Y el nombre Santa Claus? Vean esta entrada en Wikipedia y ésta de la página del castellano. ¿Por qué Papá Noel hace regalos? Según nos explica Charlie López en su libro En una palabra (Aguilar, 2004), la leyenda cuenta que el obispo Nicolás de Miria obsequió tres bolsas de oro a tres hermanas que no habían logrado casarse y cuyo padre había decidido venderlas.

¿Por qué Pascua? Veamos que nos dice la RAE:

pascua.

(Del lat. vulg. pascŭa, este del lat. pascha, este del gr. πάσχα, y este del hebr. pesaḥ, infl. por el lat. pascuum, lugar de pastos, por alus. a la terminación del ayuno).

1. f. Fiesta la más solemne de los hebreos, que celebraban a la mitad de la luna de marzo, en memoria de la libertad del cautiverio de Egipto.

2. f. En la Iglesia católica, fiesta solemne de la Resurrección del Señor, que se celebra el domingo siguiente al plenilunio posterior al 20 de marzo. Oscila entre el 22 de marzo y el 25 de abril.

3. f. Cada una de las solemnidades del nacimiento de Cristo, del reconocimiento y adoración de los Reyes Magos y de la venida del Espíritu Santo sobre el Colegio Apostólico.

4. f. pl. Tiempo desde la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo hasta el día de Reyes inclusive.

Así que ya saben… si andan por Chile el 25 de diciembre y les desean ¡Felices Pascuas!, no han viajado en el tiempo.

Sin palabras

El blog Addenda & Corrigenda ha publicado una serie de artículos en torno a la reciente aparición de la Nueva Gramática de la Lengua Española.

Allí, me enteré de que:

Maradona: Su libro Yo soy el Diego figura en la nómina de textos citados. En concreto, porque el futbolista argentino emplea en él el término jueza.

Me pregunto: ¿no tenían otra fuente para avalar el uso de la palabra ‘jueza’, tan extendido en la Argentina?

¿Será una estrategia de mercado?

; )

Diccionario del español de Argentina

El Diccionario Integral del español de Argentina -que se puede hojear aquí– es una recopilación de frases casi herméticas para otros hablantes de la lengua castellana. Contiene más de 40.000 palabras y de 80.000 acepciones actuales, basadas en documentos reales del español hablado en la Argentina. Definiciones claras y consistentes. Más de 90.000 ejemplos de uso. Más de 2.000 notas que resuelven dudas de uso. Frases y locuciones. Equivalencias con otras variedades del español. Sinónimos y antónimos. Más de 80 tablas con modelos de conjugación verbal.

* Verbos
* Pronombres
* Prefijos y sufijos
* Ortografía y puntuación
* Dudas gramaticales frecuentes
* Usos discursivos de conectores

Aquí un extracto de un artículo publicado originalmente en BBC Mundo

Un diccionario para vos, che

Veronica Smink
BBC Mundo, Argentina

“Salgo del laburo seis y pico y me voy de joda”. “Esto es re trucho, funca como la mona”. “¡Hace un lorca! ¡Qué lo tiró!”.

Estas son sólo algunas de las frases que pueden escucharse un día cualquiera, si uno camina por las calles de Buenos Aires.
Ahora palabras y expresiones como éstas, que son de uso diario para los argentinos pero distan mucho del español que enseña la Real Academia (RAE), tienen su propio espacio de referencia.
Se trata del “Diccionario integral del español en la Argentina”, un libro de casi dos mil páginas, que explica el significado de unas 40 mil palabras usadas comúnmente en Argentina.
Según sus creadores, no se trata de un libro de “argentinismos”, sino que mezcla palabras autóctonas con otras de origen español o incluso de otros idiomas como el inglés, pero en todos los casos explica el uso que se le da en este país.

El profesor de Historia de la Lengua de la Universidad de Buenos Aires José Luis Moure, quien redactó el prólogo del diccionario, afirma que es solamente el segundo en su tipo en toda América Latina.
“Yo creo que marca un hito. Lo que tiene de notable es que hubo un sólo intento de hacer algo parecido, que fue un diccionario que se hizo en los años ’70 en México”, señala el académico, miembro de la Academia Argentina de Letras.

El trabajo de recopilar el hablar diario de los argentinos le llevó a unos 60 expertos más de tres años.

El diccionario incluye palabras que no están en la RAE, como “bagarto” (persona muy fea) o “ponja” (de Japón), y explica el contexto en el que se usa dicha expresión, según se dé en un ambiente coloquial, formal, grosero o infantil.

También incluye más de 15 mil frases, como “tirar la casa por la ventana” (hacer gastos grandes) o “bajar línea” (obligar a alguien a que haga algo de una determinada forma).

Y por supuesto no faltan las expresiones de origen “lunfardo”, habladas originariamente por las clases bajas de Buenos Aires, y hechas populares por el tango. “Mina” (mujer), o “torrar” (dormir), son dos ejemplos.

Los argentinos y las malas palabras

Nota en el periódico La Nación

Sobre ellas gira la polémica, muchos intelectuales las defienden con sólidos argumentos; otros adjudican su uso a la pobreza de vocabulario. Sin embargo, y aún desde puntos de vista enfrentados, la mayoría reconoce su uso en el lenguaje popular y cotidiano.

Ya lo dijo Lao-tsé, un sabio filósofo chino que vivió entre el 570 aC y el 490 aC: “Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes”. Y no se equivocaba… Desde dictámenes psiquiátricos, pasando por las referencias a las costumbres sexuales hasta la larga estirpe de alusiones a los progenitores, la mayoría de la gente las utiliza en el lenguaje cotidiano.

Sin embargo, todavía causa cierto escozor aceptarlas como parte del habla. Sin ir más lejos, desde pequeños nos reprenden al pronunciarlas. Y así vamos creciendo, al principio desafiando a los mayores en voz baja y luego, en la adolescencia, repitiéndolas cada vez que podemos para demostrar que ya somos dueños de nuestro propio lenguaje. Una vez adultos, aunque no siempre sucede, pesa el esfuerzo por cuidar las formas.

El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra. Nadie puede negar su utilidad: tienen una fuerza expresiva única, sirven para descargar la ira, el enojo y la calentura (en todos los sentidos).

Jorge Luis Borges, en el prólogo de su libro “Ficciones”, escribió: “Desvarío laborioso y empobrecedor el de componer vastos libros; el de explayar en quinientas páginas una idea cuya perfecta exposición oral cabe en pocos minutos”.

¿Entonces, qué tan “malas” son las malas palabras? Malas remite directamente a tabú, algo prohibido, que no debe siquiera pronunciarse. Y porqué no se las llama simplemente vulgares, ya que en realidad el pueblo las utiliza y mucho.

Este fue el punto de partida para que el mismo presidente de la Academia Argentina de Letras , el doctor Pedro Luis Barcia creara un Diccionario de fraseología del habla argentino, en el que incluyó más de 11.000 términos, entre los que figuran, de más está decir, una gran cantidad de estas famosas palabrotas.

“Puedo asegurar que ahora, de todas las academias, la Argentina es la que tiene mayor contacto con la lengua popular ?asegura Barcia-. Todo debe tratarse desde el punto de vista científico, no estamos avalándolas en su uso, sino reconociéndolas. El pueblo las dice.”

¿Entonces, eso quiere decir que dejaron de ser malas? “Yo diría que nunca existieron ?asegura Barcia?. No es que haya buenas o malas palabras, sino que hay buenas o malas intenciones, y contextos adecuados o no”.

Por eso, en el novedoso diccionario casi todas estas expresiones van colocadas con una marca que dice “vulg”, referido a vulgar. De manera que quede claro que es desubicado pronunciarlas en el medio de un discurso académico.

“Pero fíjese otra curiosidad. Con un lenguaje políticamente correcto son capaces de decir que después de tirar una bomba ha habido 500 bajas colaterales. Significa que murieron muchísimos civiles por una imprevisión en el cálculo. Eso es de un cinismo absoluto, y es mucho más grave que decirle a alguien la puta que te parió. Es tratar de cubrir con una felonía verbal un acto inmoral. Lo que quiero decir es que lo importante es el uso de la frase en su contexto”.

Las primeras, muy distintas.

Respecto de su origen, las lenguas son entidades en movimiento que se transforman a medida que pasa el tiempo. Quizás un insulto muy usado en la antigüedad hoy no tendría efecto ni sentido.

Margarita Espinosa Meneses , catedrática del Departamento de Letras del ITESM Campus Estado de México, explica: “Las palabras de una lengua sufren procesos que pueden ser motivados tanto por causas externas, ya sean sociales, psicológicas o por influencias de otras lenguas, como por causas internas, que tienen que ver con procesos propios de la lengua misma”.
Es difícil hablar de su nacimiento, ya que todas parecen venir de diferentes épocas y regiones. Sin embargo, una versión reza que el origen estaría en las clases sociales. La clase alta sostenía que su lenguaje era culto, diferente del que se usaba en los círculos más humildes.

“Vulgaridad era la forma de hablar del vulgo, el pueblo trabajador de la antigua Roma ?afirma la narradora oral Marita von Saltzen?. Grosería viene de grueso, todo lo contrario de fino y delicado. Mientras los pobres hacían los trabajos más pesados y groseros, los ricos realizaban las tareas finas con sus delicadas manos”.

El maldecir universal. Algunos creen que en la Argentina, y principalmente en Buenos Aires, la norma del insulto es una costumbre constante, que no respeta situaciones, contexto ni formas.

Sin embargo, las malas palabras no son un invento argentino ni una exclusividad porteña. Los científicos que se dedican a su estudio, aseguran que el maldecir es universal. Todo idioma, jerga o dialecto, y tanto lengua viva o muerta alguna vez estudiada, tiene sus tabúes, sus palabras prohibidas.

Y hay quienes opinan, como lo hizo el inolvidable Roberto Fontanarrosa en el tercer Congreso Internacional de la Lengua Española en Rosario , que lejos de desterrarlas, a la mayoría de las malas palabras habría que darles una amnistía. “Reconsideremos su situación, e integrémoslas al lenguaje porque, les aseguro, las vamos a necesitar”.

Producción: Ricardo Delmonte, Santiago Hafford, Paula Halperín, Francisco Jueguen, Luis Laugé, Francisco Schiavo y Soledad Vallejos

 

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: