Reflexiones, notas y recursos sobre el idioma español. Análisis del discurso. Corrección. Edición. Etimología. Lectura y escritura. Lingüística. Lunfardo. Neologismos. Publicación digital. Spanglish. Traducción. Variedades de español.

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Traductor. Editor. Corrector

Con frecuencia los traductores recibimos ofertas de trabajo en las que se nos pide presupuesto por el servicio de TEP (traducción, edición y corrección, por sus iniciales en inglés). Sin dudas, estas agencias ignoran que si quieren que el texto pase por esas tres etapas, deben contratar tres –o al menos dos– profesionales. El traductor, si es profesional, corrige y edita su trabajo como parte del proceso mismo de traducción. Sin embargo, la edición y la corrección implican rever (entiéndase re-ver: mirar con nuevos ojos) con ojos expertos para garantizar la calidad del texto.

De esta tríada –traducción, edición y corrección–, en la que intervienen varios profesionales, nos habla José Antonio de la Riva Fort en su blog La traducción in vitro.  En la primera parte del artículo “La simbiosis traductor-editor: tipología de los editores“, Fort describe las funciones del editor jefe, el revisor científico, el cotejador, el corrector, el corrector de estilo y el lector de pruebas. En la segunda parte, “Responsabilidad y respeto”, plantea que, en la complementariedad de esa simbiosis traductor-editor, cada uno de los profesionales debe reconocer sus propias capacidades y funciones e intervenir únicamente en los aspectos que le competen.  Recomiendo leer ambas entradas del artículo porque describen de manera clara las competencias y tareas de traductores, editores y correctores,  así como también las interacciones entre ellos.

Un poco de humor no hace mal a nadie:

Eve Corbel's Lesser-Known Editing and Proofreading Marks

Eve Corbel’s Lesser-Known Editing and Proofreading Marks

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Corrección de textos

Correctores

Marina Menéndez

Se podría decir del trabajo de los correctores lo mismo que se aplica a los traductores: una buena traducción (corrección) es como un vidrio, parece invisible cuando no hay errores/manchas.  Un trabajo, como el de los traductores, que en la mayoría de los casos no recibe el reconocimiento en las páginas de créditos de los libros. Un corrector no es un detective –anteojos, lupa en mano, y diccionario bajo el brazo– buscando erratas; es un profesional que posee conocimientos técnicos y saberes específicos. Para conocer sobre la especificidad de las tareas de los correctores les recomiendo la lectura de “¿Corrector o corruptor? Saberes y competencias del corrector de estilo”, por María Marta García Negroni y Andrea Estrada.

Los libros de estilo son una de las principales obras de referencia de los correctores. Sin embargo, muchas veces la labor de estos profesionales que fiscalizan la calidad de los escritos está supeditada a los manuales de estilo –y sus correspondientes criterios de unificación–  propios de la editorial para la que realizan un determinado trabajo. En el mundo de la corrección hay libros consagrados (y sagrados), entre ellos contamos con los de  José Martínez de Sousa. Todas sus obras pueden consultarse en este enlace.  En su Manual de edición y autoedición (1994), encontramos las tareas que corresponden a los correctores de estilo, los de galeradas o pruebas y los de paginadas. Las listas de tareas que indico a continuación están tomadas de este manual. En un próximo artículo escribiré con más detalle sobre las funciones de los correctores.

Corrector de estilo

En esta etapa se revisa el original. Antiguamente se trabajaba sobre el manuscrito pero hoy se trabaja sobre el original digitalizado impreso. Aunque cuente con un manual de estilo, el corrector debe elaborar una hoja de estilo con las decisiones editoriales que luego se revisarán durante la corrección de prueba. ¿Qué es una hoja de estilo? Jacqueline Murillo, cuyo blog Nisaba recomiendo, nos explica:

Es el conjunto breve, puntual y conciso de las decisiones editoriales que se aplicarán durante la revisión. Si la revisión es de contenidos, estas decisiones serán el sumario de los aspectos débiles de la obra y con qué tono y estrategias se atenderán. Si la revisión es de estilo y comunicación, estas decisiones implicarán correcciones de redacción, sintaxis y discurso. Si la revisión ya es ortotipográfica, estas decisiones también suponen la unificación tipográfica de la obra en todos sus detalles.

Cabe señalar que en inglés la corrección de estilo se denomina copyediting. Por eso muchas veces al corrector de estilo se lo llama ‘editor de estilo’ o simplemente ‘editor’, lo que es un calco del inglés.

Tareas de corrector de estilo:
  • Unificar criterios terminológicos, ortográficos, gramaticales.
  • Adaptar el tono del original al lector.
  • Comprobar las dudas que surjan con obras de referencia.
  • Anotar las dudas que pueda resolver el autor del texto original.
  • Aplicar las reglas ortotipográficas, en el caso de que la corrección se efectúe en galeradas.
  • Realizar una correcta gradación de niveles de contenido.
  • Comprobar que no se haya omitido nada y que se haya respetado el original si se había traducido.
  • Definir unas normas para las siguientes correcciones que se efectúen.

Corrector de galeras o de pruebas

En esta etapa se realiza la corrección ortotipográfica utilizando los signos de corrección que establece la Norma UNE 54-051-74. Muchas veces el corrector de pruebas trabaja junto con el diseñador ya que la corrección de pruebas debe prestar especial atención a aspectos formales del texto (como la dimensión de la caja tipográfica, los espacios, las calles, etc.). La digitalización de los originales ha vuelto obsoleta esta segunda etapa (García Negroni y Estrada, 2006:28), porque  las “galeradas” ya están compaginadas en las versiones digitales. Hoy la corrección de pruebas también se denomina revisión (recordemos que etimológicamente revisar es volver a ver o ver con nuevos ojos) e incluye la corrección tipográfica final, que en esta explicación ubico como tercera etapa. En inglés, la corrección de pruebas se denomina proofreading.

Tareas del corrector de galeras:
  • Valor de las sangrías.
  • Regularidad del espaciado.
  • Número de divisiones seguidas.
  • Coincidencia, en dos o más líneas consecutivas, de palabras o partes de palabras iguales.
  •  Unificación de notas, bibliografía, etc.
  • Unificación de mayúsculas, minúsculas, negritas, cursivas, etc.
  • Detección de posibles incoherencias en el contenido del texto.

En la página web de la editorial Puerto Norte-Sur encontrarán un artículo con los Signos de corrección, de donde he tomado la siguiente imagen:

Signos de corrección

Corrector de paginadas

En esta etapa, los materiales gráficos (fotos, ilustraciones, infografías, notas a pie de página, etc.) ya están ubicados en las páginas; entonces se pasa a la corrección tipográfica final.

Tareas del corrector de paginadas:
  • Revisión de las correcciones de las galeradas.
  • Correlación de folios, signaturas, libros, partes de secciones, capítulos, etc., es decir, de la ubicación de los diferentes elementos en las páginas.
  • Comprobación de los blancos o líneas blancas y márgenes.
  • Revisión de líneas cortas; viudas, huérfanas o líneas sueltas al final de una página o al principio.
  • Comprobación de que todas las tablas, grabados y fotografías estén en su sitio correspondiente.

Correctores de contenidos

Estos se ocupan, especialmente en la edición de textos técnicos y científicos, de revisar el contenido conceptual y la terminología específica.

Bibliografía recomendada

Libros de José Martínez de Sousa

Ponencias del 2° Congreso de Correctores, Buenos Aires, septiembre de 2011

Billingham, J. (2007). Edición y corrección de textos. Buenos Aires: FCE.

Valle, P. (1998). Cómo corregir sin ofender. Lumen.

Zavala Ruiz, R. (1995). El libro y sus orillas. México: UNAM.

Zorrilla, A. M. (2004). Normativa lingüística española y corrección de textos. Buenos aires: Litterae.

Intento escribir correctamente pero… hasta al mejor cazador se le escapa la liebre. Así que si encuentran errores en este blog, agradeceré que me los señalen.

Mr Proust, vaya con su librito a otra parte

Best-sellers e hitos de la literatura universal rechazados por editores… Proust, Golding, Hemingway, Kipling, Twain y Rowling son algunos de los escritores que recibieron una negativa de parte de editoriales ¡Cómo se deben de haber arrepentido!

Hay anéctotas graciosas (al menos para los lectores) en el mundo editorial. Hoy les dejo algunas notas sobre libros famosos que habían sido desestimados por editores.

De León, Juan Carlos, (2011). “Famosas novelas rechazadas“, en Justa, Lectura y conversación.

Lorén Gonzáles, Guillermo (2012). “Las grandes novelas que pudieron no ser editadas al ser rechazadas por las editoriales“, en Las lecturas de Guillermo.

Parra, Sergio (2012).  “25 autores muy famosos que fueron rechazados por editoriales“, en Papel en blanco.

Citas textuales y derecho de autor. Parte I.

Por Marina Menéndez

Una cita es la inclusión en un texto propio de un fragmento de las palabras de otro. Ya se trate de cuatro palabras o de mil, cada vez que citamos tenemos la obligación moral y legal de marcar tipográficamente los límites entre nuestro discurso y el fragmento citado y de indicar claramente las fuentes de donde hemos extraído la cita. De lo contrario, estaremos cometiendo el delito de plagio y violando los derechos de autor y de propiedad intelectual. Comencemos por la parte más tediosa…

Aspectos legales de la citación

Como ya he mencionado en otro artículo, las obras intelectuales están protegidas por derechos de autor y de propiedad intelectual. La Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI) –cuya página web en español necesita urgente un corrector– es un organismo de las Naciones Unidas dedicado a la regulación de la propiedad intelectual de patentes, derecho de autor, marcas, diseños (dibujos y modelos), etc. En Argentina, el artículo 17 de la Constitución Nacional establece que todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o descubrimiento, por el término que le acuerda la ley (que en nuestro país es setenta años). Este derecho no es absoluto ya que está limitado por la reglamentación de la Ley N.° 11723 (ley de Propiedad intelectual), que en su artículo 10 establece que

Cualquiera puede publicar con fines didácticos o científicos, comentarios, críticas o notas referentes a las obras intelectuales, incluyendo hasta mil palabras de obras literarias o científicas u ocho compases en las musicales y en todos los casos sólo las partes del texto indispensable a ese efecto. Quedan comprendidas en esta disposición las obras docentes, de enseñanza, colecciones, antologías y otros semejantes. [el resaltado es mío]

Esto es lo que se conoce como derecho de cita. Por tanto, tenemos derecho a citar a otros autores siempre y cuando no nos excedamos de mil palabras y mencionemos el autor y la fuente a fin de que esta pueda ser consultada. Si no mencionamos la fuente de la cita o excedemos el límite de mil palabras que establece la ley, estaremos incurriendo en abuso de cita. Para citar más de mil palabras se debe gestionar la autorización expresa por escrito de quien tenga los derechos sobre la obra.

Además de las legislaciones nacionales e internacionales, existen las licencias Creative Commons para proteger los derechos de autor. Por ejemplo, el contenido de este blog está protegido por licencia Creative Commons.

En Argentina, una de las especialistas más destacadas en el ámbito del derecho de autor fue la Dra. Mabel Goldstein, quien fuera titular de la cátedra Derechos editoriales y de autor en la carrera de Edición de la UBA desde 1992 hasta su fallecimiento en el 2009. Al final de esta entrada incluyo las referencias a varias de sus obras.

Tipos de citas

Básicamente, hay dos tipos de citas: las directas y las indirectas. En ambos casos, se debe indicar quién es el autor del fragmento citado. La cita indirecta reproduce las ideas de otro pero no necesariamente sus palabras textuales. La cita directa es aquella en la que se reproducen literalmente las palabras ajenas y se las marca tipográficamente. En esta entrada nos ocuparemos de las citas directas.

Cita indirecta

  • Felipe González dice que ya está bien de obsesiones golpistas.

Cita directa

  • Felipe González dice: «Ya está bien de obsesiones golpistas».

(Ejemplos adaptados de Gómez Torrego, 1997)

¿Cómo introducir una cita?

Lo más frecuente es incluir el apellido del autor seguido de un verbo de decir (afirma, sostiene, arguye, etc.) y a continuación los dos puntos antes de las comillas de apertura. En estos casos, es incorrecto incluir la conjunción subordinante que porque, como señala Gómez Torrego (1997: 329), la conjunción que no se utiliza en el estilo directo. El uso de la conjunción que en las citas directas es uno de los errores más frecuentes en los textos académicos y en los periodísticos.

  • Eduardo Galeano afirma que: «Día tras día, se niega a los niños el derecho a ser niños».

¿Cómo se marcan tipográficamente las citas?

Si el fragmento citado tiene una extensión de hasta tres líneas (aproximadamente 40 palabras), la cita va incluida en el cuerpo de nuestro texto y se marca tipográficamente a través de comillas (« ») o de letra cursiva. La elección entre el uso de comillas o de letra cursiva depende muchas veces del estilo editorial; lo que debemos recordar es que no se puede utilizar ambas marcas a la vez.

Si la cita tiene más tres líneas, se escribe en párrafo aparte, en letra redonda, con una sangría mayor a la del cuerpo de nuestro texto y en cuerpo menor que el de nuestro texto (es decir, si nuestro texto está en Arial 12, la cita irá en Arial 11 o Arial 10). Esto es lo que se conoce como cita a bando.

ilustración de citas textuales

¿Qué es eso de letras redondas y letras cursivas?

Será conveniente aclarar que estamos hablando de tipografía, es decir, la gráfica de las letras. La letra redonda es la común, como la que utilizo en casi todo este texto. La cursiva, también llamada bastardilla o itálica, es la letra inclinada que utilizo en esta oración. También están las mayúsculas, conocidas por todos, y las versalitas. Las versalitas tienen la forma de las mayúsculas pero el tamaño de las minúsculas.

¿Qué tipo de comillas se utilizan?

La norma (RAE, por ejemplo) indica que debemos utilizar las comillas angulares, también llamadas españolas o latinas (« »). Sin embargo, la práctica (y los editores) indica que el uso de las comillas angulares o de las comillas inglesas, también llamadas voladitas (” “), es en general indistinto (García Negroni, 2010: 124). Pero no siempre… Cuando dentro del fragmento citado ya existen comillas, la única manera  de salir del brete es recurrir al uso de ambos tipos de comillas: la cita va entre comillas angulares y la cita incluida en la cita va entre comillas inglesas Veamos un ejemplo:

Patricia Wilson sostiene que «Los rasgos que Borges destaca en la narrativa faulkneariana son las experimentación con el tiempo, y la pareja preocupación “por los procedimientos de la novela y el destino y carácter de las personas”, pero sobre todo, los vínculos entre realidad y verosimilitud» (2004: 163).

En el ejemplo anterior tenemos tres voces: el autor del texto general, Patricia Willson y Borges. Las comillas angulares marcan la frontera entre la voz principal y la de Willson, y las comillas inglesas señalan los límites entre la voz de Willson y la de Borges.

¿Y si me quedan dos (o tres) comillas de cierre juntas al final de oración? Cuando escribimos o editamos, intentaremos evitar que se genere este problema. En el ejemplo siguiente, se podría utilizar la cita indirecta

  • El director  relató: «Juan dijo que “el maestro es un ‘ignorante’ ” ».
  • El director relató que Juan había dicho que el maestro era un “ignorante”.

Bueno, hasta aquí llegamos por hoy. Espero que les sirva esta nota. Hay mucho para decir (y aprender sobre este tema) así que continuaré escribiendo sobre las citas textuales.

Enlaces útiles sobre propiedad intelectual y derechos de autor:

Unión Europea. Los derechos de autor y derechos afines en la sociedad de la información. Directiva.

Tratado de la OMPI sobre derechos de autor

Convenio de Berna para la protección de las obras literarias y artísticas.

Bibliografía:

Sobre citación:

García Negroni, M. M. (2010). Escribir en español. Claves para una corrección de estilo. Buenos Aires: Arco Libros.

Gómez Torrego, L. (1997). Gramática didáctica del español. Madrid: SM.

Martínez de Sousa, L. (2001). Diccionario de edición, tipografía y artes gráficas. Gijón: Trea.

————————- (2004). Ortografía y ortotipografía del español actual. Gijón: Trea.

Reyes, G.(1994). Los procedimientos de cita: citas encubiertas y ecos. Madrid: Arco Libros.

———– (1993). Los procedimientos de cita: estilo directo y estilo indirecto. Madrid: Arco Libros.

Sobre propiedad intelectual y derechos de autor:

Goldstein, M. (1998). Derechos Editoriales y del autor. Buenos Aires: Eudeba.

————— (1996). Respuestas Jurídicas para la Empresa Editorial. Buenos Aires: C.B.C.                                                                                                   —————- (1996). El Derecho de Autor en la Argentina y en el Mercosur, Organización de Estados Americanos – Secretaría de Cultura de la Nación.
—————- (1996) Temas sobre la Protección Jurídica de la Creatividad (comp.). Buenos Aires: OPFYL.
—————- (1995). Derecho de autor, Banco de casos (comp.). Buenos Aires: Quetal.
—————- (1995). Derecho de autor, Buenos Aires: La Rocca.
—————- (1994). Legislación argentina en materia de derecho de autor. Tomos I y II. Buenos Aires: OPFYL.
—————- (1993). Respuestas Jurídicas para la Empresa Editorial. Buenos Aires: Sielp.

Harms, Louis (2005). Enforcement of Intellectual Property Rights. Ginebra: Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Lipszyc, Delia (1993). Derecho de autor y derechos conexos. ISBN 92-3-102837-5. Paris/Bogotá/Buenos Aires: Ediciones UNESCO.

Nota: esta entrada forma parte de los trabajos que he elaborado en el marco de la Especialización en Edición dictada por la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP. El tema de la legislación sobre propiedad intelectual y derechos de autor ha sido abordado en el seminario del profesor Rubén Bárcena en noviembre de 2012.

ISBN en Argentina

Por Marina N. Menéndez

Los libros tienen una doble naturaleza: son objetos simbólicos y también productos de consumo. Y, como cualquier producto, se rigen por la lógica del mercado (bien lo saben las editoriales), al menos desde el siglo XVII cuando, antes aún de la formación de los Estados, se constituye el mercado editorial. Como las latas de tomate, la mayoría de los libros tienen un código de barras que es la marca de su incorporación en el circuito comercial.  El código de barras, que puede ser leído por sistemas electrónicos (como en las latas de tomate) y el  ISBN (Número Internacional Normalizado para Identificación de Libros, por sus siglas en inglés) identifican a un libro, ya sea impreso o digital, como producto comercial.

¿Para qué sirve el ISBN?

La identificación de los libros con ISBN la utilizan editores, libreros, distribuidores, bibliotecarios y  minoristas de Internet para catalogar, realizar pedidos, registros de ventas y de control de existencias. Aunque las normas de citación bibliográfica no exigen indicar el ISBN, es cada vez más frecuente incluirlo en las referencias bibliográficas. Si uno conoce el ISBN de un libro es muy fácil encontrarlo en Google Books o en los catálogos online de las librerías y acceder a toda la información sobre la obra.

¿El ISBN es solo para los libros impresos?

No. El registro de ISBN se aplica a libros de publicación impresa o digital, es decir, es independiente del soporte de la obra. Los libros digitales y especialmente los artículos científicos y académicos publicados en Internet, pueden tener además del ISBN un identificador DOI (Identificador Digital de Objetos). El DOI es un código alfanumérico que sirve también para buscar una publicación en Internet aun cuando el documento haya cambiado de ubicación en la red, es decir, funciona como un identificador permanente en los buscadores. Para más información detallada sobre el DOI, leer este artículo de María Luisa Álvarez.

¿Tener ISBN protege los derechos de autor y los derechos de propiedad intelectual?

No. El trámite de propiedad intelectual es independiente de la solicitud de ISBN. La propiedad intelectual es «el conjunto de derechos de autor, personales (morales) y patrimoniales (económicos) que corresponden a los autores sobre las obras de su creación» (fuente: http://bc.uns.edu.ar/propiedad-intelectual-y-derecho-de-autor/66).La propiedad intelectual está regulada en Argentina por la Ley N.° 11723, de 1933 y por la Ley N.° 25036, de 1998, que modifica los artículos 1°, 4°, 9° y 57 e incorpora el artículo 55 bis a la Ley N° 11.723 (las modificaciones atañen a la propiedad sobre software). En una próxima entrada, escribiré sobre los derechos de propiedad intelectual.

¿Qué formato tiene el ISBN?

Desde el 2007 el ISBN consta de trece dígitos divididos en cinco bloques que codifican la información de la obra de la siguiente manera: los tres primeros dígitos (978) identifican al producto como libro, el segundo bloque –que contiene entre uno y cinco dígitos– identifica el grupo nacional, geográfico o lingüístico (950  o 987 para Argentina), el tercer bloque –que puede ser de hasta siete dígitos– identifican al editor o sello editorial, el cuarto bloque identifica –que puede tener hasta seis dígitos– corresponde a la edición y formato de un título específico  y el último bloque –de un dígito–  es de control. Cada bloque está generalmente separado por guiones. El código ISBN también puede representarse como un código de barras GS1 (antes denominado EAN-13). Cuando se realiza el trámite de ISBN se puede solicitar en el mismo formulario el código de barra correspondiente. Al final de esta entrada encontrarán los datos para solicitar códigos de barra en Argentina. Hay que tener en cuenta que el ISBN y el GS1 son dos sistemas de codificación complementarios pero diferentes.

Aclaración: en el caso de editoriales universitarias, como Edulp, se asigna un solo prefijo editorial para la editorial de la universidad y las editoriales de todas las unidades académicas.

Menendez_Cómo-leer-el-ISBN

¿Dónde encuentro el ISBN de un libro?

Por Norma ISO 1086 en los libros impresos el ISBN aparece al dorso de la portada, en la página legal, también denominada página de créditos, y al pie de la contratapa.

¿Es obligatorio tener ISBN?

El sistema internacional ISBN no impone ninguna obligación legal de tener un ISBN. Sin embargo, en Argentina la Ley N.° 22399 establece: «Todo libro editado en la República Argentina deberá llevar impreso el número del Sistema Internacional Normalizado para Libros (ISBN – Internacional Standard Book Number)». Por tanto, en Argentina el ISBN es obligatorio.

¿Dónde se solicita el ISBN?

El código ISBN se obtiene en las agencias regionales.  En Argentina, la Cámara Argentina del Libro es la encargada de realizar los trámites de catalogación y registro de ISBN de libros de edición argentina. El ISBN es de validez universal, para cualquier formato y soporte, y se otorga independientemente de si las publicaciones y productos relacionados están disponibles gratuitamente o a la venta.

¿Quién puede tramitar el ISBN?

Las editoriales socias de la Cámara Argentina del Libro (son aquellas que abonan una cuota mensual).

Las editoriales, instituciones, empresas, asociaciones, ONGs, Organismos Oficiales, etc. no socias de esta Cámara que editen la obra.

Autores particulares. Se considerará edición de autor-editor a aquella publicación única en la que el mismo autor sea el editor de la obra y no utilice un nombre como sello editorial. Si el autor ha publicado o publicará más de una obra, deberá registrarse como editor.

A través de un tercero con la debida autorización.

¿Qué datos se necesitan para solicitar el ISBN?

Si el registro lo realiza un autor/editor, se debe completar un formulario que incluye la siguiente información (en negrita los datos obligatorios): datos personales del responsable de la solicitud, título de la obra, autor o editorial, formato de publicación (físico o electrónico), soporte (libro, part-work, fascículo, mapa, agenda), público (general, educación para adultos, escuela primaria y secundaria, enseñanza de inglés como segunda lengua, infantil/juvenil, juvenil, profesional y académico, universidad/ educación superior), idioma, tipo de obra (original o traducción), número de edición, tirada, canal de venta, precio, temática, palabras clave, resumen de no más de 1200 caracteres y características físicas de la obra.

Otros datos que se solicitan cuando quien realiza el trámite es un sello editorial son: clasificación decimal de Dewey (CDD), traductor y coeditores.

¿Hay que pagar para obtener el ISBN?

En Argentina, sí. En otros países, como Canadá, es gratis.

Además de los libros, ¿qué otros productos se identifican con ISBN?

Los apartados concretos (por ejemplo, los capítulos) de las publicaciones monográficas si estos van a ser distribuidos por separado, a los números o artículos de publicaciones seriadas que se pongan a disposición del público por separado también pueden tener su propio ISBN. Otros productos que se identifican con ISBN son: audiolibros, copias digitalizadas de libros impresos, folletos, mapas, publicaciones en braille, publicaciones electrónicas, publicaciones en microforma, publicaciones multimediales, software educativo o informativo y películas educativas o instructivas, vídeos y transparencias, indicando el nivel y materia de la instrucción.

Otros productos culturales son identificados con diversos sistemas de codificación; entre otros, están el ISSN (International Standard Serial Number) se utiliza para publicaciones seriadas (boletines, periódicos, revistas, series de monografías, etc.); el ISRC (International Standard Recording Code), para grabaciones de audio y de video; el ISMN (International Standard Music Number), para obras musicales impresas.

Fuentes de información

Para otras preguntas frecuentes sobre el ISBN, vean esta página de la Cámara Argentina del Libro o esta página de la Agencia Internacional de ISBN.

Ley de Propiedad Intelectual N.° 11723: descargar en pdf

Dirección Nacional de derechos de Autor, Argentina. Legislación.

Registro de propiedad intelectual en Argentina.

Sobre el DOI: Malo de Molina, Teresa. Sistemas para la interconexión e integración de recursos. Documento en pdf.

Datos útiles

RILVI (Repertorio Integrado de Libros en Venta en Iberoamérica)

Base de datos de libros editados en España: consulta aquí.

Centro Nacional Argentino de ISSN.

Centro Internacional de ISSN.

Agencia Internacional de ISMN.

Agencia Argentina del ISMN.

Agencia Argentina ISBN. Cámara Argentina del Libro.

Av. Belgrano 1580, 4° Piso. C1093AAQ Buenos Aires, Argentina.
Tel: (54 11)4381-8383.
Fax: (54 11)4381-9253.
Horario de atención: Lunes a viernes de 13 a 17 h.
E-mail: registrolibros@editores.org.ar
Web: www.editores.org.ar /  www.isbnargentina.org.ar

GS1 Argentina

Fraga 1326. C1084ABE Buenos Aires. Argentina

Tel: ( 54 11) 4556 4700
Fax: (54 11) 4556 4740

Web: http://www.gs1.org.ar
Email: info@gs1.org.ar

Pueden descargar esta entrada en pdf haciendo click aquí.

Bordelois y la arqueología de las palabras

Ivonne Bordelois es una poeta y lingüista argentina pero, por sobre todo, una apasionada del idioma, de las palabras y sus misteriosas arqueologías. Se diplomó en la Universidad de Buenos Aires, continuó luego sus estudios literarios y lingüísticos en la Sorbona y se doctoró con Noam Chomsky. Ocupó una cátedra en la Universidad de Utrecht (Holanda) y recibió la beca Guggenheim en 1983.

En el 2009, Libros del Zorzal publicó A la escucha del cuerpo, en el que la autora nos dice que

Virus significa en latín, a la vez, esperma y veneno; embarazada es la que no lleva cinto; hospital y hostilidad tienen orígenes comunes; el vocabulario de la Iglesia y del Ejército se entremezcla con el de la medicina. Este libro explora las proyecciones inesperadas de las palabras en el reino de la salud y la enfermedad, tratando de recobrar sus raíces, su historia, y las connotaciones sociales y emotivas que irradian. Etimologías, eufemismos, ambivalencias y transformaciones semánticas van jalonando un camino donde aparecen, entre otros, Rilke, Sontag, Foucault y Tolstoi, acompañando la pregunta sobre el lenguaje del sufrimiento y la cura.

En la sintaxis de la enfermedad (¿en qué se asemeja contraer una enfermedad a contraer un matrimonio o una deuda?), en el léxico de la compasión, en los poemas que provocan las enfermedades terminales, las palabras van dibujando el camino de la conciencia enfrentada con el dolor en busca de esa totalidad que es la salud, en un tiempo relacionada con la salvación.

Liberar el lenguaje de un sistema que traba la comunicación plena de médicos y enfermos sólo es posible si acrecentamos nuestra confianza y lucidez con respecto a los poderes terapéuticos de la palabra misma.

Aquí pueden leer una entrevista publicada en el Suplemento de cultura de Clarín. Y aquí una interesante entrevista publicada en un portal educativo de la provincia de Misiones.

En 2006 publicó Etimología de las pasiones, bajo el mismo sello editorial, en el que a partir de raíces de palabras como ira, amor, envidia, codicia, avaricia y otras, la autora asciende a través del latín, el griego y las antiguas lenguas eslavas y germánicas, para reconstruir un complejo mundo pasional y recuperar así significados muchas veces reprimidos por la cultura imperante.

En el 2003 la editorial de los hermanos Kulesz publicó La palabra amenazada en el que rinde homenaje a autores argentinos en su análisis del habla de nuestro país, reflexiona sobre la situación actual del español, aborda el anisomorfismo de las lenguas, vuelve una vez más a las etimologías para mostrarnos las raíces semánticas de vocablos cotidianos, toma posición frente al lenguaje de los adolescentes y, finalmente, nos regala un capítulo sobre la música y el lenguaje. En este ensayo, que fluye con un lenguaje personal, ameno y deleitable, podemos leer que:

.. más que provenir de un país determinado, somos emisarios de una lengua, ya quelas lenguas son anteriores a la constitución de los estados..

Cuando el adolescente es privado de la conciencia y el goce de al palabra (…) más ataráxico, apático e indiferente se vuelve; la violencia física es entonces la expresión más común de la castración verbal.

Nos cuenta, además, que mientras que una persona culta en Argentina tiene un acervo de entre tres mil y tres mil quinientas palabras, un universitario, entre mil doscientas y mil quinientas, los adolescentes manejan aproximadamente sólo seiscientas. Estos datos me hacen pensar que lo drástico es que esta indigencia léxica revela la medida del universo referencial de los hablantes. Como siempre digo a mis alumnos del secundario, las palabras que cada persona conoce forman la frontera de su mundo.

No faltan los momentos de asombro en su minucioso recorrido por el léxico argentino y porteño, por ejemplo, cuando nos enteramos de que la falda peninsular se llama aquí pollera por la costumbre de abrigar a los pollos debajo de ellas.

Su ensayo El país que nos habla, obra basada en La palabra amenzada, ganó el premio La Nación-Sudamericana 2005. En ocasión de recibir el galardón, Ivonne Bordelois sostuvo que

la palabra es una prioridad absoluta para nuestra recuperación como sociedad hablante y pensante.

Si la palabra está bajo fuego enemigo es porque la fuerza y el poder de la palabra son temibles, y de allí la necesidad de aniquilarla. De la palabra nace el espíritu crítico y la inspiración creadora, de la palabra el juego, el poema, el canto y el amor, de la palabra nacen la memoria y el conocimiento, de la palabra nace la libertad.

Leer discurso completo

En una entrevista a Página/12, Bordelois se refiere a la degradación del lenguaje en nuestra cultura de la velocidad, el lenguaje adolescente, y la poesía y la música. La entrevista no tiene desperdicio.

A quienes aún no la conocen, los invito a disfrutar de Ivonne Bordelois y de las cuidades ediciones de Libros Del Zorzal.

Audiolibros

Los audiolibros democratizan el acceso a la lectura, permiten a personas no videntes o con dificultades de visión tener acceso a obras escritas. Hoy les dejo una lista de bibliotecas de audiolibros:

Gratis

AlbaLearning: cientos de audiolibros en español.

A media voz: poemas en la voz de los poetas.

Antología Poética Multimedia: Una selección de poemas musicalizados, cantados o recitados. Blog de Ángel Puente.

Literatura multimedia: Blog con videos y audios. Los autores y colaboradores son los alumnos de 1º y 2º de Bachillerato del IES, Juan José Calvo Miguel de Sotrondio (Principado de Asturias), bajo la tutela y orientación del profesor Manuel Ángel Fernández. En este sitio encontrarán, por ejemplo, el disco Poesía necesaria, compilación de poemas cantados. ¡Súper recomendado!

Palabra Virtual es un portal mexicano realizado por Blanca Orozco de Mateos. Aquí encontrarás una amplia selección en audio y video de poesía iberoamericana.

Por suscripción paga:

audiolibrosespañol: Hay que pagar pero tienen un catálogo de obras gratis

Tiflo Libros: biblioteca digital para ciegos de habla hispana. El material disponible es para uso exclusivo de personas ciegas o con alguna discapacidad que no les permita acceder a la lectura convencional. Quienes quieran colaborar pueden tipear o corregir textos desde su casa, para consultas escribir a voluntarios@tiflolibros.com.ar

Leerescuchando.net

Si conocen más portales de audiolibros, dejen los enlaces en un comentario. ¡Muchas gracias!

Wikipedia: una enciclopedia inagotable

Por Marina Menéndez

El universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales… […]La Biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es inaccesible. […] En algún anaquel de algún hexágono (razonaron los hombres) debe existir un libro que sea la cifra y el compendio perfecto de todos los demás.

“La Biblioteca de Babel”, Jorge Luis Borges

√ El acertijo

  • Nació hace solo once años
  • 285 idiomas
  • 23 millones de artículos
  • 85.000 editores voluntarios
  • 460 millones de personas la visitaron en julio de 2012
  • 1.755.871 de visitas por hora en su versión en español durante agosto de 2012
  • Primer sitio de contenidos

√ La respuesta

¿De qué hablamos? Es la enciclopedia libre, digital, multilingüe, construida por colaboradores voluntarios y editable por cualquier usuario. Parece haber sido impuesta en la realidad por un numen borgeano. Es Wikipedia.

√ La fundamentación

Foto de Patricio Lorente

By Matthew (WMF) (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)%5D, via Wikimedia Commons

¿Por qué una entrada sobre Wikipedia? Porque hace unos días Patricio Lorente, uno de los diez miembros (y el único latinoamericano) del Consejo de administración de la Fundación Wikimedia, nos regaló una interesantísima charla invitado por el Seminario de edición de publicaciones digitales (Especialización en Edición, Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP).  Lorente es egresado de la UNLP y actualmente se desempeña como prosecretario general de esta institución; es miembro fundador de Wikimedia Argentina y fue su presidente desde 2007 a 2012. Hace un tiempo, en un congreso,  ya había escuchado a Patricio Lorente hablar sobre Wikipedia, ocasión en la que ilustró el uso educativo de la (inagotablemente borgeana) enciclopedia libre con la experiencia innovadora de Lila Pagola. Esta profesora argentina tuvo una idea muy original, que pueden leer en el cuadernillo Wikipedia en el aula(pp. 8-11).

√ Algunos datos

  • Wikipedia es una enciclopedia. Parece obvio pero vale recordar que no es un diccionario ni una colección de artículos originales.
  • Wikipedia contiene artículos en 285 lenguas (sí, ya sé que estoy reiterando datos  pero… ¿no es increíble?). Incluso lenguas aborígenes, como el quechua, el aymará, el mapudungun (mapuche) y el guaraní tienen su espacio.
  • Wikipedia se construye colaborativamente con los aportes de usuarios registrados (es decir, que tienen una cuenta personal) y editores anónimos (solo se registra la IP).
  • Wikipedia mantiene el registro de todas las ediciones que se hagan en una página. A través de la pestaña  Ver historial (el ejemplo del enlace pertenece al historial de edición de la página Wikipedia) tenemos acceso a esa información.
  • Wikipedia en español ocupa el segundo lugar, después de la Wikipedia en inglés, en cuanto a cantidad de visitas (tiene el 8%). España, México y Argentina, en ese orden, son los países que más artículos aportan a la Wikipedia en español.
  • Wikipedia es hermana de otros proyectos pertenecientes a  Wikimedia,  una fundación educativa, sin fines de lucro, cuyo lema es «Imagina un mundo en el que todo ser humano pueda compartir libremente la suma de todo el conocimiento».  He aquí los hermanos Wikimedia :
  1. Wikcionario. Tiene versiones en 170 idiomas. La versión en español ocupa la posición 21 en cuanto a cantidad de entradas (36.303 al 14 de octubre de 2012). Curioso dato para una lengua con 500 millones de hablantes.  ¡A colaborar más hispanohablantes!
  2. Wikilibros  Colección de textos escolares educativos y material educativo libres. Hay 184 libros en español, incluso uno sobre el idioma español. Si buscan el Manual de estilo de Wikipedia no está en la sección de Wikilibros sino aquí. Para consultar dudas sobre el uso del español también disponemos de Wikipedia: Convenciones idiomáticas y de Wikipedia. Consultas lingüísticas.
  3. Wikimedia Commons. Repositorio de más de 6 millones de imágenes, audio, videos y multimedios bajo licencias libres.
  4. Wikiquote. Un compendio de frases célebres.  Hay 5.642 en español.
  5. Wikisource. Un compendio de textos de dominio público, es decir,  que ya no están sujetos a derechos de autor, y de traducciones.  Dato interesante: este año se cumplieron setenta años del fallecimiento de Roberto Arlt y de Miguel Hernández por lo que sus obras pasarán a dominio público a partir del 1 de enero de 2013.
  6. Wikispecies. Directorio de taxonomías de especies y datos de animales, plantas, bacterias y toda forma de vida. Es u recurso para especialistas ya que los artículos se basan en las taxonomías científicas aunque a veces ofrecen los nombres en diversas lenguas, como en la entrada del Pteropus vampyrus.  Pero si te encuentras en Wikispecies con doña Harmonia Axyridis lo único que vas a entender es la foto.  Será mejor que la busques en Wikipedia.
  7. Wikinoticias. Fuente de noticias y reportajes originales de periodistas y ciudadanos de diferentes países del mundo. Aquí también la gente de Wikimedia se ocupa del uso correcto de la lengua de Cervantes:  hay una Guía de estilo para wikireporteros y editores.
  8. Wikiversidad: nacida en 2006, esta hermanita menor es una plataforma educativa online, libre y gratuita en la que se puede crear proyectos de aprendizaje en cualquier nivel educativo, participar en un grupo de aprendizaje, crear contenidos didácticos tales como exámenes, ejercicios de prácticas o foros de discusión. Los materiales creados tienen una licencia Creative Commons de tipo “Atribución-Compartir Igual” para que sean libremente redistribuibles.

Wiki. Wiki. Wiki. Wiki. ¿Y el nombre de dónde salió? Lean esta entrada.

También hay un libro sobre Wikipedia: A mediados de 2012 se publicó el libro Wikipedia de la A a la Z, de Tomás Saorín. Leer reseña aquí.

Sin dudas, hay mucho para decir sobre Wikipedia. ¿Qué datos importantes me olvidé?

Libro sobre traductología

El libro La traductología: Miradas para comprender su complejidad (2012) aborda temas ineludibles para los estudios sobre traducción: el concepto de traducción, el surgimiento de la Traductología, la relación entre la lingüísitica y la traducción, la unidad de traducción, el concepto de equivalencia, el problema del sentido en la lexicografía y la relación entre traducción y cultura. Esta obra es el producto de las investigaciones desarrolladas en el marco del proyecto “Estudio crítico de modelos y enfoques traductológicos originados en la segunda mitad del siglo XX” (2006-2009), del Área de Investigación en Traductología de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina).

Tapa del libroComo señala la Dra. Beatriz Cagnolati, directora del proyecto, la Traductología es de impronta multi e interdisciplinaria, puesto que, por un lado se nutre de los más diversos enfoques lingüísticos, textuales, discursivos, comunicativos, semióticos, pragmáticos, cognitivos, culturales, y por el otro, ha ido construyendo un discurso mediante la resignificación de conceptos provenientes de los enfoques señalados y la creación de otros. Cada uno de los capítulos del libro da cuenta de este enfoque multidisciplinario proponiendo diversas miradas para comprender la complejidad de la teoría y la práctica de la traducción.

El capítulo “El concepto de equivalencia” ha sido elaborado por quien les escribe en este blog. Agradezco especialmente a la Dra. Beatriz Cagnolati, directora del proyecto, a la Dra. Ana María Gentile, codirectora, a la Dra. María Laura Espoturno y la Dra. Sonia Sánchez, que realizaron las evaluaciones del texto, y a la Mag. María Luisa Fernández, que me guió y alentó durante cuatro años en mi investigación sobre problemas de escritura de textos académicos y que me animó a participar del proyecto de investigación en traductología.

Aquí les dejo el índice:

Presentación, Beatriz Cagnolati

Primera Parte
Introducción a los conceptos de traducción y de traductología

Capítulo I: ¿Cómo definimos el concepto de traducción?, Jovanka Vukovic

Capítulo II: Traductología: hacia el nacimiento de una “nueva” disciplina, Beatriz Cagnolati

Segunda Parte
De la palabra al discurso – del discurso a la palabra
Capítulo III: Aproximaciones a la traducción desde una perspectiva lingüística, María Luisa Fernández
Capítulo IV: Unidad de traducción, Nelba Lema
Capítulo V: El concepto de equivalencia, Marina Menéndez
Capítulo VI: Significado, sentido y designación, Ana María Gentile
Capítulo VII: Traducción y cultura, Amalia Forte Mármol

El libro se puede adquirir en la ciudad de La Plata en la Biblioteca de la FaHCE. También está disponible la versión digital.

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